PASTORAL

Para la Iglesia, la Escuela es un ambiente privilegiado para la formación integral de los niños y jóvenes. En este sentido, una de sus preocupaciones es la de ofrecer un proyecto educativo que sea un aporte original a favor del verdadero progreso y de la formación integral de las personas.

Ayudar a formar la conciencia en un sentido evangélico y en la búsqueda de la verdad demanda de los educadores un trabajo permanente de reflexión y revisión crítica de la cultura.

También implica asumir una concepción de educación que apunte al desarrollo integral de la persona y no a una formación centrada exclusivamente en el aprendizaje de saberes instrumentales en la que el desarrollo humano queda reducido a la mera producción, posesión o intercambio de objetos o conocimientos.